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Rejas de seguridad

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¿Qué decimos cuando hablamos de rejas? No nos vamos a poner poéticos y pensar en un alma libre, no es el caso ante una descripción mesurada al respecto del concepto. El significado de ‘reja’ nos es más que familiar, demasiado, a veces. ¿Quién no ha vivido alguna vez en una casa o apartamento que no tuviera rejas?

Rejas, como protección. por ejemplo, rodeando una piscina; como seguridad ante el peligro de ingreso a nuestras casas de personajes indeseables, rejas como resguardo de posibles caídas –sea de personas u objetos- al vacío desde una ventana; rejas en las cárceles; rejas en los corralitos de los bebés, rejas en los bancos para que nadie vaya más allá de donde corresponda; rejas para separar carriles en las autovías; rejas para pérgolas; rejas al frente de un automóvil que debe recorrer caminos de ripio y evitar así, rotura de focos y otros desmanes; rejas en las plazas de la ciudad para evitar graffittis y asentamientos humanos de gente sin dónde pasar la noche ni la vida; rejas en las salidas de los tubos de desagües cloacales, rejas para cercar la Casa de Gobierno e instituciones de estado aunque reciban el nombre de vallado.

En definitiva, el fin de las rejas es separar ‘algo’ del resto del mundo, sea aquéllo de la calidad que fuera, y por el motivo que se elija: esto queda a cargo de quien decide emplazar la reja. Obvio que en el Diccionario de la RAE hay definición y entrada al respecto de este concepto.  Pero creímos pertinente una propia construcción del concepto ‘reja’ con saberes propios. Depende del uso que se le otorgue a las rejas será el material que la conforme. Pero ya aquí tenemos una definición que surge per se: no hay ‘reja’ sin rejas, o sea, es el conjunto de barrotes, sean planos, cilíndricos, rectangulares, más delgados o gruesos, y del material a elegir, aquello que pasará a formar parte de ese significado ‘reja’. Es difícil imaginar el singular, o sea, una reja de un solo barrote, sólo posible si, lo que se quiere vedar de acceso ya tiene otro tipo de protección (vidrio, por ejemplo, pensemos en la ventanilla de un banco).

rejas-herramientasFabricación y diseño de rejas

Las rejas se fabrican, en particular, en las herrerías de obra. Allí, uno puede llevar ya el diseño o bien, tomar alguno que tengan en muestrario en la tienda. También existen rejas, no tan artesanales, sino muy modernas, construidas en serie, por empresas metalúrgicas, con sistemas hiper tecnologizados, como los sistemas de electroforjado para perfiles macizos donde es posible la juntura de las barras a los marcos o soportes, sin que se visualicen cortes, ni junturas, ni encastres, ofreciendo mayor rigidez y durabilidad, además de , supuestamente bajar costos. Pero volvamos a la reja artesanal. El oficio de herrero es el que encierra justamente, la actividad de forjar las rejas. ¿Y cómo se obtiene una reja? Primero, como decíamos antes, es necesario el diseño, propio o del local donde se contrata el servicio. Una vez dibujado aquello que queremos y definido su destino, el herrero nos pasa un presupuesto que deberá contemplar no sólo los materiales de uso, sino también su confección o mano de obra y el emplazado de la reja una vez terminada. Confeccionar una reja implica no sólo la maestría del herrero, sino también poseer los materiales además de las herramientas y los implementos adecuados para este trabajo.

rejas-tiposEl oficio es uno de los más antiguos de la humanidad, y también, de los básicos a la hora de instruir a jóvenes que no tienen una salida laboral. Así es entonces, que en las escuelas técnicas se propician las clases en talleres de forja y fundición para la fabricación, entre otras cosas, de rejas. Entre las herramientas a utilizar para la fabricación de una reja, se encuentran: formones y martillos varios, escuadras metálicas, bancos de trabajo, taladro eléctrico, piedras de afilado, terrajas, yunque, sierras de calar y de arco, limas de distintas pulgadas, tenazas, cepillos de acero, remaches, tornillos, grampas de acero, y claro, los barrotes del material y formato elegidos, generalmente, en hierro.

La soldadura es un capítulo aparte. Se utilizan máquinas de soldar de distinto calibre y de diferentes amperes. Son soldadoras eléctricas, generalmente de un mínimo de 200 amperes, con las que se utiliza un sistema de electrodos revestidos, que se enfrentan al pico de la soldadora, y este hace punta sobre el barrote que se quiere adosar como reja. En los casos como el mencionado, en que se encara un taller de herrería, la construcción de una reja, es uno de los primeros pasos de este oficio. Desde la reja hasta la conservación y restauración de herrería hay un camino que recorrer en no sólo la forja, sino también la formación de un estilo, pero que no desatiende el objetivo básico de esos talleres: propiciar la instalación de una conciencia de conservación del patrimonio de una cultura y pueblo determinados. Fabricar una reja es un paso dentro de este camino de la herrería que comenzó hace ya miles de años. Con el hombre, casi.