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Algunos de los elementos o productos creados por la tecnología están diseñados para poder brindar una mayor comodidad a los individuos, mientras que otros resaltan su valor por la utilidad que incorporan; el hidromasaje incluye ambos aspectos porque aunque para muchos sea un accesorio para satisfacer “caprichos”, para otros es un producto necesario para lograr una mejora en la salud. Más allá de las diferentes visiones y concepciones, el hidromasaje es uno de los artículos más comercializados en todo el mundo, esto se debe a las ventajas y beneficios que ofrece; al igual que un spa o sauna, con su uso se logra incrementar la actividad del organismo favorablemente.
Para comprender mejor la historia de este artefacto debemos hacer hincapié en ella; decimos que el uso cotidiano del hidromasaje se inició en los Estados Unidos con la aparición del modelo J-300 de la marca Jacuzzi en los hospitales y centros de rehabilitación; recién en 1956 el primer modelo de uso privado ve la luz; sus buenas repercusiones y consecuencias positivas para la salud de quienes lo utilizaban, hizo que su presencia fuera una costumbre en centros de ballet, gimnasios, clubes, polideportivos, y demás centros. Al hidromasaje se lo conoce de distintas formas, algunos los llaman spa y otros jacuzzi; pero más allá de los diferentes términos todos expresan el mismo concepto; en el caso del “spa” estamos haciendo referencia a un poblado belga con ese nombre, allí existen varias instalaciones dedicadas a la balneoterapia donde se emplean baños medicinales. El hidromasaje denominado whirl-pool es uno de los más populares ya que, como su nombre lo indica (remolino), hace referencia a un contenedor de agua que, mediante la inyección de agua, a una presión adecuada, de forma directa o a través de boquillas conocidas como jets, impulsa turbulencias con burbujas de aire dirigidos en forma puntual a zonas específicas del cuerpo. La bañera de hidroterapia es la que se utiliza en clínicas especiales que ofrecen sesiones de rehabilitación a personas con problemas musculares o similares; son contenedores de agua que disponen de equipos especiales para masajes a presiones y temperaturas elevadas; utilizan la combinación de chorros de aire con agua. La bañera de hidromasaje convencional es la que todos conocemos, son de uso público y privado, se fabrican en materiales acrílicos y de poliéster y presentan diferentes medidas y formas, sus diseños permiten un uso particular o colectivo, en el caso de este último, los modelos adoptan diferentes sistemas: baños con burbujas de aire ozonizado, inyecciones fijas, aire a alta presión o masaje dirigido.
Comprar el hidromasaje adecuado
Hemos descrito los modelos de hidromasaje más demandados en el mercado pero la pregunta ahora consiste en saber cómo hacer para comprar el modelo adecuado; antes de proceder a esta tarea debemos decidir a dónde colocaremos el producto, por ellos se debe pensar en aspectos como la privacidad, accesibilidad y estética. En el caso de hidromasajes de exterior, debemos evitar colocarlos debajo de ramas de árboles o arbustos que desprendan hojas.
Una vez pensado esto revisaremos y nos cercioraremos de que la superficie en donde colocaremos la pileta pueda soportar el peso de la misma, la mayoría de los hidromasajes pesan entre 1000 y 1500 kg. El tamaño del equipo será fundamental porque deberá ser acorde a la cantidad de individuos que vayan a utilizar la bañera, la regla más utilizada para calcular el tamaño necesario es aquella que dice que debemos multiplicar 285 litros de agua por la cantidad de personas que entrarían en la bañera y es así como se obtendrá la capacidad de agua total.
Otro de los ítems a tener en cuenta en la compra del hidromasaje es el tipo de material de construcción, como mencionamos previamente, la mayoría de los jacuzzis están hechos en acrílico lo que los torna muy prácticos por ser un material de fácil mantenimiento y limpieza. Los hidromasajes construidos en madera son los más elegantes pero necesitan de un mantenimiento regular y trabajoso, a su vez, las piletas de este material no ofrecen asientos en su interior. Por último, debemos probar el hidromasaje antes de comprarlo, una empresa seria nos permitirá hacerlo en su tienda, aquí prestaremos atención al nivel de ruido que generan los chorros tira aire, cómo controlar la potencia y la comodidad de sus asientos.
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