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Máquinas de coser domésticas

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La máquina de coser un dispositivo capaz de funcionar mecánicamente o electromecánicamente, el cual sirve fundamentalmente para producir uniones entre los tejidos, con el empleo del hilo.

Lo que hace este dispositivo es, justamente, efectuar una puntada especial que se diferencia de aquella que se puede realizar a mano. En este caso, se utiliza por lo general más de un hilo, incluso hay modelos en los cuales se han llegado a usar más de cuatro. En lo que respecta a la cantidad de puntadas que pueden efectuarse, esta opción es más que valiosa ya que brinda la posibilidad de realizar una amplia gama de puntadas, ya sea de las rectas o bien de aquellas que cuentan con ciertos patrones definidos. En su constitución pueden valerse de medios que les sirven para ciertos procedimientos tales como el arrastrar, sujetar o bien el hecho de mover la tela por debajo de la aguja de coser. Dicho movimiento es lo que genera el patrón de dicha puntada. Por otra parte, los modelos de máquinas de coser caseros y también los modelos industriales no dudan en emplear una puntada conocida como “doble”, debido a que para la misma tienen que utilizar, claro está, dos hilos.

maquina-coser-modernaPero en el caso de los modelos industriales es mucho más común la utilización de una puntada conocida como “remallada”, la cual se efectúa por la acción de otra máquina: la remalladora. Por otro lado, los modelos más antiguos podían producir cadenetas. En cuanto al mecanismo mediante el cual el tejido es deslizado, cabe decirse que el mismo puede ser una guía de labor o bien un control de los patrones. Cualquiera sea el caso, muchas máquinas de coser están capacitadas para realizar distinto tipos de puntadas, como el caso de las que generan atractivos bordados. Asimismo, muchas poseen un marco que les permite sujetar el trabajo que están llevando a cabo.

maquina-coser-antiguaHistoria de la máquina de coser

Cuando apareció la máquina de coser se produjo una importante revolución en el arte de la costura. En cuanto a la necesidad de incorporarla como dispositivo clave para efectuar esta tarea, las primeras tentativas consistían, justamente, en seguir el proceso de costura a mano, tomando como elemento una aguja a la cual introducían y sacaban de la tela a través de unos dedos mecánicos conocidos como “dientes”. Sin embargo, estos primeros acercamientos a la invención de  la máquina no fueron demasiado exitosos. De hecho, luego se comenzó a pensar en otra alternativa, basada en el acto de abandonar el método convencional de aseguramiento de las telas, pensando en otro sistema que permitiera la unión de las mismas pero de una forma más adecuada. Las primeras máquinas de coser que se elaboraron utilizaban hilos sueltos, con lo cual era imposible obtener una longitud uniforme de la puntada que se estaba efectuando. Sin embargo, al poco tiempo surgieron mecanismos nuevos gracias a los cuales era posible utilizar los hilos de una manera continua, mediante la presencia de una bobina o carrete. Asimismo, se pensaron otros elementos para que las puntadas que se daban se agregaran a otras nuevas y sumamente idénticas.

De esta forma, se obtuvo una costura que pudiera jactarse de ser completamente uniforme. De ahí que en las máquinas de coser, la marcha que efectúa el hilo sea continua de la bobina a la tela, no sin antes pasar por ojo de la costura. Por el contrario, en la costura que se realiza a mano no ocurre esto, sino que el hilo va siempre fijo a la aguja que se emplea.

La primera máquina de coser (modelo Howe) se le atribuye, justamente, a Elias Howe, quien en 1846 presenta su invención, la cual poseía una gran parte de los elementos que poseen los modelos actuales. Pero no pudo ser posible su aparición si no se hubiesen efectuado otros ensayos previos, como el del inglés Charles Weisenthal, quien buscó por mucho tiempo la perfección absoluta de un aparato que facilitara el proceso de bordado. Actualmente, los modelos son vastos y el más conocido es el Singer, cuyo origen consistía en un aparato que podía ser montado en la parte superior de la caja de embalaje misma, al tiempo que una biela de madera facilitaba la unión del pedal con la manivela del voltante, que se encontraba dentado. De hecho, todos los modelos anteriores a la Singer no tenían un método de movimiento moderno, simplemente debían conformarse con el uso de la manivela.