maquinariaPRO
 

Modelos de calderas

Maquinariapro » Maquinas » Calderas

 

Se denomina caldera a todo recipiente destinado a la calefacción o, mejor dicho, al calentamiento del agua. Justamente, en todos los sistemas o métodos vinculados con la calefacción se lo toma como recipiente en donde se coloca el agua para que el líquido suba su temperatura. 

Esto se realiza gracias a la intervención de un determinado combustible, que posteriormente se va a distribuir por los emisores a través de la presencia de la red de tuberías. En cuanto a su conformación particular, cuenta con un hogar. Con este nombre se conoce al espacio donde efectivamente se logra producir la combustión. Por otra parte, también posee un intercambiador de calor, que es el lugar donde se va a proceder a calentar el agua. Pero todo esto no podría ser posible si faltara el sistema de evacuación. Mediante el mismo se expulsan todos los gases que habían sido resultantes de la combustión previa. En lo que respecta a los combustibles empleados para realizar el proceso de calentamiento en las calderas, los mismos pueden ser sólidos, como el caso de la leña y el carbón, líquidos e incluso también gaseosos. En lo que respecta al proceso de calefacción del agua, hay un detalle que no puede obviarse y es que dicho líquido puede ser calentado a variadas temperaturas, es decir, no hay una forma unívoca de calentamiento del mismo. Sin embargo, todo depende del tipo de calderas con las que se esté trabajando u operando. Por eso es que los modelos que tienden a ser considerados como normales por lo general no suelen sobrepasar los 90ºC por debajo del nivel de ebullición del agua, y en relación con la presión atmosférica. Sin embargo, los modelos más grandes presentan diferencias respecto al anterior mencionado.

calderas-funcionamientoCon este modelo particular lo que busca es proveer un servicio a barriadas, razón por la cual se tiende a llegar a un topo de 140ºC. La presión alta en estos casos es mantenida en las conducciones, fundamentalmente para que no llegue a evaporarse, lo cual da como resultado el agua recalentada. Otra clase de recipiente destinado a la calefacción del agua es la que opera por medio de vapor. Lo que en este caso se genera es una evaporación del agua, paso previo al de la distribución del vapor a todos los elementos terminales. En ciertos lugares europeos, esta opción en especial se encuentra bastante en desuso, más que nada porque la temperatura superficial de los elementos terminales resulta bastante alta y conlleva un peligro imposible de obviar: el de las quemaduras. Por otra parte, hay otros modelos de calderas en los cuales el agua se calienta a temperaturas más bajas (aproximadamente 70ºC), lo que da como resultado elevados rendimientos en el procedimiento.

Clasificación de las diferentes calderas

calderas-clasificacionAdemás de todos estos ejemplos mencionados, es posible realizar una división de las calderas según dos parámetros definidos: el modo de combustión y la posición relativa de todos sus tubos. En el primer caso, las mismas se subdividen en dos categorías, aquellas que se encuentran en el hogar en sobrepresión (un ejemplo serían los modelos que tienen un quemador con soplante incorporado) y aquellas que se encuentran en el hogar también, pero que operan en depresión, es decir, cuando el aire de combustión es aportado por el tiro de la chimenea (un ejemplo de esto sería cuando la combustión se produce en sólidos y en calderas atmosféricas de gas). En el segundo caso, es decir, cuando el parámetro tiene que ver con la posición de los tubos, los modelos se subdividen también en dos tipos: los acuotubulares y los pirotubulares. Respecto a los primeros, el agua va a recorres los tubos, mientras que exteriormente sucede lo mismo pero con los gases resultantes de la combustión. En el segundo caso, los gases son los encargados de realizar un recorrido a través de los tubos, los cuales, a su vez, se encuentran rodeados por el agua misma. Como ejemplos de otros modelos de calderas, podemos mencionar a los que están destinadas específicamente para los gases combustibles que cuentan con un quemador atmosférico. Lo que en este caso se suscita es una salida del gas por medio de unos inyectores cuya función es la de aspirar aire para luego mezclarse con él en la proporción correcta.

A este grupo pertenecen las llamadas murales. Otro ejemplo destacado son las calderas de combustible sólido. En este caso, el hogar posee dos compartimentos que se encuentran superpuestos. En el compartimiento superior se pone el combustible sobre una parrilla y, en el inferior, se reciben todas las cenizas del combustible.