maquinariaPRO
 

Caños de escape deportivos

Maquinariapro » Materiales » Caños de escape

 

El tubo de escape es una parte fundamental de todo vehículo. Su perfecto funcionamiento y mantenimiento no sólo hace a preservar la vida útil del motor, sino que permite disminuir la contaminación del aire y la del sonido ambiente causada por la emisión de gases y ruidos emitidos por el tubo de escape en mal estado, lo que además, mejora las condiciones de vida no sólo de sus ocupantes sino también el confort y seguridad de salud de los transeúntes. El caño de escape de un vehículo, sea éste particular o público es de vital importancia en cuanto al mantenimiento y funcionamiento del motor. El tubo de escape de un vehículo es un elemento al que casi no se le presta atención o lo que es peor, una de las primeras partes reemplazadas por los dueños de los automóviles en la intención de personalizar su ‘máquina’, caen en el error de que así ganarán en velocidad y rendimiento. Lo que no se sabe generalmente es que aquellas piezas originales de fábrica son imposibles de igualar a la hora de los reemplazos. En el caño de escape deportivo se encuentra el catalizador. Éste es una incorporación de las nuevas tecnologías, elemento que no es aconsejable cambiar de ningún modo aunque se resigne diseño y apariencia.

canos-de-escape-autosEl catalizador no debe eliminarse por ninguna razón del tubo de escape, esto es un gran error. Existe una idea generalizada de que se podrá aumentar la potencia del motor si se lo retira, pero de ningún modo esto es real. Es casi imposible que el catalizador, sin sacarlo del tubo de escape, sufra algún desperfecto, pues su vida útil llega a los 100.000km, pero en caso de tener algún inconveniente, siempre debe ser reemplazado por un repuesto original, nunca un reparado o un repuesto que no esté debidamente certificado.

El catalizador de un caño de escape deportivo tiene una finalidad fundamental: transformar los gases nocivos del motor en gases inocuos para la Naturaleza y la vida de los seres humanos. En el cuidado del catalizador de un tubo de escape hay que tener presente la utilización de combustibles sin plomo, este tipo de combustible, se comercializa en la actualidad en todas las bocas de expendio de gasolina. Sin duda, a la hora de evaluar el coste, será más oneroso creer que se está ahorrando al cargar combustible común en lugar de elegir gasolina con los requerimientos de octanaje registrados como óptimos para el cuidado del motor y del tubo de escape.

Partes de los caños de escapecanos-de-escape-tipos

Si seguimos ahondano dentro de las partes del caño de escape podemos ver que detrás del catalizador se encuentra la sonda Lambda. Este dispositivo también es una pieza clave en el tubo de escape de un motor, dado que realiza el análisis de los gases emitidos e informa al ordenador acerca de cómo están compuestos. Sobre esa composición de gases emitidos por el tubo de escape, el ordenador que realiza los controles de mantenimiento, ajusta la cantidad de combustible inyectado, para de esa manera tratar de que se mantenga la proporción óptima que permita al catalizador eliminar la mayor cantidad de componentes tóxicos. El caño de escape sigue hacia la parte trasera del vehículo con el formato diseñado según el patrón de características determinado para cada modelo. El componente que continua en la descripción del tubo de escape es el resonador o primer silenciador. Esta pieza es la que controla las ondas de presión que circulan dentro del tubo de escape permitiendo que tengan las características óptimas para el buen funcionamiento del motor. Si se llegara a cambiar la posición de este elemento dentro del tubo de escape, también se estaría alterando el circuito de funcionamiento. El resonador de un tubo de escape no puede trabajar en otra posición pues actúa como una cámara de expansión: los gases llegan y se expanden violentamente, por lo que irrumpen y reflejan las ondas que llegan hasta él. Ahora sí, en esta descripción del tubo de escape, nos encontramos en la secuencia, con el silenciador. Está ubicado detrás del resonador, que es la pieza que reduce el ruido generado por el motor.

El gas del motor no es emitido como un soplido continuo sino en forma de pulsos que tratan de expandirse a velocidades superiores a las del sonido, y provoca así el ruido característico de un escape libre.

El ruido que produce un motor sin escape no es el de las explosiones, como se piensa generalmente, sino el impacto de una onda de choques: el de un gas que llega a una velocidad de 330mts/seg. encuentra la atmósfera, se expande y origina ese estampido. Por ello, a través de la cámara expansora se le reduce la velocidad y, gracias al silenciador, se le permite recorra un laberinto para reducirle aún más la velocidad. Así, en lugar de emitir el tubo de escape ruidosos pulsos, se escuchará un soplido producido a una velocidad muy inferior que prácticamente no contaminará el ambiente, ni el aéreo ni el acústico. Luego de esta descripción, seguramente puede relevarse que el caño de escape no es simplemente el canal de salida de las impurezas del motor, sino un partícipe esencial en el interés por mejorar la calidad de vida de los seres humanos y de la Naturaleza en general.