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Concreto

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Preparación del concreto armado

Al concreto también se lo conoce en otros países con el nombre de hormigón. Se trata de un material de gran utilización, fundamentalmente en el ambiente de la construcción.

Su denominación deriva de una palabra latina, cuya implicancia es la de crecer en unidad o bien la de liar, unir, atar. Al mismo tiempo, significa tener la cualidad de la maleabilidad, la posibilidad de que se le de una determinada forma o contextura a la materia. En cuanto a la composición del concreto armado, cabe decirse que es el resultado de la mezcla de uno o más conglomerantes, como el caso del cemento, que es el empleado con mayor frecuencia. A dichos conglomerantes se los une con ciertos áridos, tales como la arena, la gravilla y la grava. Asimismo, se le suma el agua y otros aditivos en la amalgama.

En lo que respecta al proceso propiamente dicho, lo que ocurre es que el cemento se hidrata en el momento en el que entra en contacto con el agua. Posteriormente comienzan a suscitarse complejas reacciones químicas, que van a terminar derivando en el fraguado y en el endurecimiento de la misma mezcla. Al final del proceso, se va a obtener un material cuya consistencia es pétrea por excelencia. Los aditivos del concreto, por otra parte, son utilizados para la modificación de las características primigenias, por lo cual es posible acceder a una gran variedad de componentes extras, como el caso de los colorantes, los aceleradores de fraguado y sus contrapartidas (los retardadores) e incluso los impermeabilizantes y los fluidificantes.

concretoCaracterísticas de la estructura del concreto

Dentro de las características principales del concreto, podemos mencionar su resistencia a la compresión, que va de los 150 a los 500kg/cm2. Su densidad, por otra parte, se encuentra en torno a unos 2.400 kg/m3 aproximadamente. Otra resistencia con la que cuenta el hormigón es la resistencia a la tracción, en especial a la despreciable, cuyo orden es de un décimo de la resistencia que posee a la compresión. En lo que respecta a los tiempos, hay dos: el de fraguado y el de endurecimiento. En el primer caso, se tarda un promedio de dos horas en efectuarse. En el segundo caso, este se sucede de forma progresiva y en función de muchos parámetros extras. Además, en un período de 24 o 48 horas la mitad se produce la resistencia a largo plazo, y en una semana ¾ partes, por lo que en cuatro semanas es más que factible que se realice la resistencia en su totalidad. Hay que señalar también que el concreto puede dilatarse y contraerse a la misma velocidad con la que se dilata y se contrae el acero, razón por la cual el uso de ambos en la construcción es muy frecuente, siempre y cuando se produzca de manera simultánea.

Cuando se debe realizar una puesta en marcha de la obra de concreto o de hormigón, es importante tener en cuenta que antes del fraguado debe tener una consistencia fluida y tiene que adaptarse a la forma del recipiente en el que va a ser contenido. Para la puesta en obra misma deben ser empleados unos moldes transitorios (más conocidos como “moldes encofrados”), que tienen que ser retirados posteriormente al procedimiento que se realiza.concreto-caracteristicas

Construcción de bloques de concreto

Si tenemos que destacar las principales características del concreto para la construcción, es importante señalar como la más relevante la resistencia, sobre la cual ya hemos ahondado. Su resistencia a la tracción y al corte, particularmente, son demasiado bajas por momentos, con lo cual se puede emplear al hormigón para construir bloques en aquellas situaciones en las cuales los riesgos de fallo (del proceso de tracción y del proceso de corte, por supuesto) sean sumamente menores, de hecho, se recomienda que sean prácticamente nulas. concreto-usosDebido a esos problemas que se han destacado, se ha buscado una forma que permita superar los inconvenientes. Para esto hay que colocar en el hormigón una serie de barras de acero, siendo este material el responsable de efectuar todo el proceso de tracción.

Posteriormente se realizaron investigaciones y se llegó a la conclusión de que era más que conveniente la introducción de unas tensiones de acero (siempre de manera deliberada), pero como paso previo a la puesta en marcha de la estructura. Esto desarrolló una serie de técnicas para la obtención del concreto pretensado y del concreto postensado. En estas fases, el bloque de hormigón resulta comprimido con antelación, razón por la cual todas las tracciones que surgen para resistir las acciones exteriores pasan a ser descompresiones de las partes que han sido previamente comprimidas. Esto termina siendo ventajoso en muchos casos. Para el caso del pretensado, por su parte, se emplean aceros que cuenten con un alto límite elástico, puesto que la fluencia lenta terminaría por anular todo el proceso si no se los utilizara.