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Las saunas han pasado de ser un gusto excéntrico a una necesidad básica para la comodidad y confort del ser humano; actualmente la construcción de saunas ha ascendido debido a que los baños de vapor son ya parte de un estilo de vida saludable; se los suele asociar a los gimnasios y spas pero hoy podemos encontrarlos en más de una vivienda. La construcción de saunas a nivel mundial data ya de largo tiempo, su tradición proviene de los países nórdicos y desde allí se ha divulgado en cada continente del mundo; antiguamente los baños de vapor se realizaban en cabañas especiales con un hogar de piedra y una bañera con agua caliente; es así como los individuos obtenían una combinación de calor, relajamiento, humedad y, en ocasiones, compañía.
La construcción de saunas varía de acuerdo al tipo de que deseemos establecer, disponemos de diferentes formas de tomar sauna: seca, a vapor, húmeda y aromática, entre muchas otras; la diferencia obvia entre la sauna de vapor y la seca es la presencia del agua, el vapor no es más que agua condensada, es decir, calor húmedo. Los baños de vapor usualmente tienen temperaturas más bajas que las saunas tradicionales, no excede los 409 ºC. La sauna seca carece de humedad, su humedad relativa es tan baja como 5-10%; por ello la temperatura aquí dentro aumenta a 90 ºC o más; la sauna húmeda se disfruta mejor si se fija entre 75 ºC y 85 ºC, teniendo una humedad relativa de entre 15% y 30%. La construcción de saunas admitió como dos últimos modelos a la sauna infrarroja y a la aromática, ambos son las tipologías más modernas; la primera es más eficiente en cuanto a aliviar dolencias crónicas o severas, mientras que la aromática es similar a la sauna de vapor pero para obtener fragancias refrescantes se deben mezclar esencias líquidas con el agua antes de verterla sobre la estufa. Las saunas son mucho más eficientes si se construyen con madera (paredes y asientos), deben contar con estufa, en lo posible, a leña la cual calentará las piedras a las que se les arrojará agua para intensificar el calor y así, estimular la transpiración.
Características técnicas
La construcción de saunas posee características obligatorias, una de ellas es el gabinete, éste se confecciona en madera machambrada especialmente diseñada para soportar temperaturas altas; esta madera tiene una alta capacidad de absorción de humedad y soporta temperaturas de hasta 230 ºC. Para la construcción de las paredes y el techo se utilizan paneles previamente prensados, machambrados y prolijamente ensamblados entre sí; el aislamiento es parte fundamental en la construcción de saunas, éste debe ser apropiado para evitar que la humedad pueda filtrarse en otros cuartos; lo que preocupa mayormente a los dueños es la transmisión del vapor entre los revestimientos de madera y el aislante.
Para que un sauna sea completo tenemos que pensar en sus accesorios, aquí es donde nombramos a los bancos y tarimas, se diseñan también en madera y se debe tener un especial cuidado en la altura; la distancia apropiada entre el techo y los bancos debe ser de 110 cm, no más. De lo contrario el consumo de energía de la sauna aumentará perceptiblemente porque desperdiciará una capa e aire más caliente. En la construcción de saunas el tamaño de bancos y tarimas no es un detalle, antiguamente estas estructuras tenían plataformas anchas mientras que ahora apenas dejan un espacio para incorporarse y otro, más abajo, para los que no pueden tolerar el calor extremo que se percibe en el banco superior.
Lo ideal de la sauna es que podamos levantar las piernas confortablemente sobre la tarima por ellos deberá ser de por lo menos 80 cm; si los bancos inferiores no se utilizan para sentarse, debemos considerar dos factores: deben ser aptos para su limpieza y debe existir un pequeño espacio entre los tablones para permitir que se sequen. La ventilación es otro aspecto fundamental en la construcción de saunas, el aire siempre debe entrar por una ventana, situada debajo de la estufa, y salir por otra que estará colocada lejos de la estufa, lo más alto posible en la pared. Algunos modelos incorporan sistemas de autoventilación, es seguro, ahorra energía y además brinda un clima agradable lo que nos permite elegir en qué nivel de calor queremos bañarnos. El riesgo que corremos con una sauna mal ventilada es que la pared detrás de la estufa se pueda quemar demasiado.
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